La traza de la nueva ruta 38 se ve acosada por los accesos clandestinos
Maniobras poco seguras en un acceso improvisado a la altura de Villa Quinteros
La calzada de la nueva ruta 38 se encuentra en buen estado. Pero la atraviesan numerosos accesos clandestinos, como el que está a la altura de Villa Quinteros, y provoca maniobras imprudentes.
Censura vegetal
Los carteles se pierden de vista
Desde Monteros hasta Alberdi hay una veintena de cruces clandestinos. El colmo: los pastizales tapan las señales de los accesos habilitados.
Los ingresos improvisados, como el de Los Córdona, presentan banquinas peligrosamente deterioradas porque esos accesos no han sido previstos para esa función.
En otros tramos, como el de las inmediaciones de león Rouges, los pastizales ya “camuflaron” puentes y amenazan con engullirlos.
Un muro espeso
Alto matorral
A la altura de Los Guchea, la banquina se ve demarcada y en buenas condiciones. Pero los matorrales contiguos parecen un muro, que comienza a invadir el guardarrail.
Baja y se pierde
En Gastona sur
Desde la nueva 38 se abre otro acceso improvisado, a la altura de Gastona Sur. Dado que la entrada es clandestina, no hay señalización.
Sin espacio para imprevistos ni tampoco para detenerse a atender el teléfono
Los matorrales le ganan espacio a las banquinas durante cada día en el que no hay tareas de mantenimiento
La vegetación le gana todos los días un poco más de espacio a la nueva traza de la ruta 38 por la falta de mantenimiento. En algunos sectores, a la falta de señalización vial se suma el hecho de que cada vez hay menos banquina para estacionar un vehículo, ya sea por un desperfecto mecánico, para cambiar un neumático o tan sólo para detenerse a atender una llamada telefónica.